20 de agosto de 2023

 

A Ana, que también era Manuel durante un tiempo.


Hubiese querido un hijo con el color de tus ojos,

junto a la inocencia que practicas cuando desconoces algo 

y el mundo brilla en tus pupilas.

Hubiese querido una hija con nuestro pelo rizado y mi color oscuro,

con el carácter de una lagartija que 

trepa la tapia para ver qué esconde 

y corre para venir a contarme, 

con las rodillas desolladas, 

que la pared sólo era cal, 

que escuece pero cura porque mamá,

 estás aquí y un beso tuyo bastará para sanarme.

Hubiese querido un fuerte hecho de sábanas en el salón, 

un camping en el patio para ver estrellas,

una cama quedándose pequeña un domingo a la mañana.

Qué injusta esta pena de tener que 

escupir a mis hijos de la boca 

mientras el resto del mundo amamanta a los suyos en los brazos.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...