30 de julio de 2015





Como quien pasea desnuda,
dentro de la cárcel
que me construiste,
haciendo alarde 
de la más mediocre dignidad.

27 de julio de 2015




Hablo poco del destello que el dolor
provoca en los cristales de los Lunes.

Lo se.

No menciono,
en parte por despiste,
en parte por vergüenza,
 la caja de legañas que acumulo tras la almohada
y que desenfundo los domingos,
con resaca.

Lo se.

De cómo avanzó el silencio,
sólo las palabras que me crecen 
por debajo de las uñas
tienen la respuesta.


14 de julio de 2015

Combustión




Hicimos lo que debimos.

Contemplamos la barbarie
detenida tras la puerta
desde cada lado del sofá.

Sin mirarnos a los ojos.

Tú anudabas las alas a Ícaro.
Le posabas sobre el barrote del balcón
y le susurrabas al oído:
salta.

Yo, en cambio,
desenterraba la mala yerba del armario del salón,
arañaba la escarcha de la pared.

Sostenía la grieta,
en equilibrio.

Hicimos lo que pudimos
con la carcoma que creció.
Quién pensó que la madera arde rápido,
no supo la velocidad 
a la que a nosotros nos alcanzó.


12 de julio de 2015

Romper para encajar





Edifiqué un hogar
con nuestras ruinas,
con la intención de recoger
 la polvareda de la estampida de los elefantes.

Levanté cada ínfima piedra,
con dulzura.

Día tras día
crecían los muros,
a la velocidad en la que se me abrían grietas
en las palmas de las manos.

Reconocí el jardín donde sembraría
las magnolias que soportarán
la dictadura del invierno.

Y tú no estarás.

Nuestro hijos,
tampoco.

Pero seguirán las estaciones su curso.
Me trenzaré la Soledad
en el espejo del río en Invierno.
Acolcharé mi tedio con las hojas del Otoño.
Será mi ombligo, 
cesto de limones en Primavera.

Sonrojaré al verano,
sin falda,
corriendo libre,
entre las margaritas
que planté para ti.


10 de julio de 2015




He sido la grieta 
que se abre paso,
 por delante,
 del hacha que atraviesa el árbol.








Contengo la respiración
- pausada-
de la hiena que ríe
frente al cadáver,
mientras,
danza en el círculo macabro
al que llamáis supervivencia.



  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...