31 de enero de 2015

Via Crucis



Dejaré por el sendero,
arrodillándome para acomodar,
una a una
y con suma delicadeza,
el rastro de polillas que murieron 
en el intento de sobrevivir
al frío.

25 de enero de 2015

Hacia el Norte



En el hueco que dejaste
reposa
(ahora)
el dolor de los pájaros que emigran,
dejando tras su espalda
las montañas teñidas por la nieve.

En la sombra de su huida
me cobijo,
desenfundando las alas,
alineando las plumas hacia el norte,
en busca,
del verano que rehaga
el dominio de las cerezas en mi aliento.

7 de enero de 2015

Shovelace


Te marcharás mañana
y yo no lo sabré
hasta encontrar de golpe
la arena de mis ojos seca,
por la ausencia perpetua
de tus ojos océano-mar.

Esbozaré entonces el hueco
que inicia el vals de las hojas secas
en el otoño que olvidaste mencionar,
no viviremos.

A partir de ahí,
me verán recoger con delicadeza las nieves,
trenzar los vendavales,
contemplar el ardor tenue
de un Febrero sin ti.
Lamento que sean otros los que observen
el silencio que aparece
(minutos antes)
de que caiga la última manzana
de mi pelo antes de la primavera.

Y así,
entre el tiempo que perdemos,
avanzará el linaje de la lluvia
dejando en cada junco tras su paso,
el olor a madera del recuerdo
de quien encierra,
hasta el infinito,
el último retazo de mi infancia.



Buen viaje.

3 de enero de 2015


De ti
sólo queda
el sarpullido de la piel
tras el rozamiento
de la mano de ortiga.




Coloca la flecha sobre tu cabeza.
Aléjate 10 pasos.
Lanza la manzana con la furia
en que me miras
y dime:
¿pudo la manzana atravesar la madera?

-No-

Recuerda,
entonces,
(y no lo olvides)
mi venganza es colocar,
siempre,
la flecha por el lado equivocado.

Vuelvo por el camino
(de tu casa hacia la mía)
con la esperanza atragantada
de las piedras
con las que construí
una catedral dentro de mi estómago.




  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...