3 de enero de 2015



Coloca la flecha sobre tu cabeza.
Aléjate 10 pasos.
Lanza la manzana con la furia
en que me miras
y dime:
¿pudo la manzana atravesar la madera?

-No-

Recuerda,
entonces,
(y no lo olvides)
mi venganza es colocar,
siempre,
la flecha por el lado equivocado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...