29 de marzo de 2015

s/t



Quizás tardase en comprender que
trenzar un vendaval
con las manos congeladas
no es fácil.
Por eso,
la huida se tornó refugio
desde el que mirarnos
con la respuesta,
como piedra escondida,
que jamás
lanzamos.

28 de marzo de 2015



Voy a forrarme la boca
de yagas 
para que,
cuando pronuncie tu nombre,
sólo el dolor
me recuerde
que no existes.

24 de marzo de 2015



Narciso lanza una piedra.
Lanza dos.
Tres.
¿Cuánta ira es necesaria
para desfigurar la imagen
que proyecta
el estanque
de mi espejo?

17 de marzo de 2015




Hay una niña con un relámpago
atravesado en el pecho
que obsesivamente
teje una corona
con las espinas que quedaron
de las flores.
Han crecido los laureles
entre las ramas de mi pelo.
Grito alto:
he
salido
vencedora.




Martes



Se ha revuelto la sombra en el espejo
mientras los copos de nieve
congelan las manos
de quien recoge manzanas
cada vez que te levantas.

10 de marzo de 2015

Saudade II


Tu maestría para nombrar
cada una de las mariposas 
de mi estómago
bastaba para 
hacerlas bailar.

Saudade



¿Con qué derecho te crees
para decirle
-a estas alturas-
que aún echas de menos
su abrazo cotidiano
cuando pisas una estación de tren?

9 de marzo de 2015

Indicaciones a Lázaro



Habitar el vestigio del temor
de no saber qué paso dar
hacia delante.

Plantearse,
entonces,
cómo
deshacer la incógnita.

¿Levantarse
y caminar?

Empezar coaccionando
 al zapato izquierdo
(que atesora el miedo)
para avanzar con desplante,
abriendo camino,
aniquilando cadenas.

 Obligar pues
al pie derecho
(que arrastra la desidia)
a imaginar que su contrario
ya llegó a la meta de la acción.

Prolongar la tersa incertidumbre
de cuántas zancadas
habrán de darse
para reconocer
que andábamos por una pared.



  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...