7 de abril de 2015






La vigilia de los crisantemos
 se traduce en
socorrer la tortura
de la ortiga que me araña
cada noche.



Tengo
la arquitectura de las flores 
anidando
dentro
de la memoria 
de una niña
que se me escapa 
del recuerdo mientras
-crezco-.




  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...