27 de mayo de 2016




Frente a este vestido de amapolas,
un trigal erguido.

Unos pies descalzos
{crujen}
como la semilla de abedul brotando
 entre los pliegues de tus manos áridas. 

Á b r a n s e caminos,
así como la grieta de olivo
dominando tu retina.

[D]olores de centeno
si mastico el aire.

Sudario de luz,
mi piel.






18 de mayo de 2016




La serpiente camina.

La tierra entumecida confunde 
el cadáver que acoge
con las raíces 
desplegadas.

Renace el suspiro de la víbora
en la penumbra sonora de los árboles.

13 de mayo de 2016




Soy la serpiente que repta 
en dirección al centro de tu estómago.
Quiero quedarme a vivir para siempre
en tu tercera costilla.

10 de mayo de 2016




Hasta ahora,
la palabra destino,
 tan sólo imitaba
la pose torpe de una luciérnaga
al final de la tormenta.

Admitía la señal de fuga
tras la impenetrable ruta del bosque.

Concederemos,
entonces,
la valentía a la luz creciendo frente al viento,
otorgándose heroína frente al rayo,
disponiendo cuál ha de ser la salida
al laberinto entre tanta hoja rota,
tantas amapolas como sangre.

Desde aquí,
la luciérnaga ha perdido luz
pero aún puede leerse
en la madera arañada de los árboles,
somos la estirpe de un tiempo insalvable.

Mientras tanto,
lloramos,
claudicando.


5 de mayo de 2016




Desprende el alfiler del cristal con el que miras
álzate
como si el rayo que atravesaba el pecho,
palpitase
- de verdad-

¿Cuántas oportunidades perdidas 
podrás permitirte
a estas alturas del pozo
 en el que habitas?








Sólo el cuerpo sumergido por la incógnita
se despereza con el impulso de Goliat
entre los dientes.

Emerge el pulso sobre las moléculas 
del pozo,
-no había fondo-
te decía,
mientras tú bajabas la cabeza
emanando burbujas de duda.

Frente a la escena,
un cuervo negro como tu pupila nos observa,
preguntándose
en qué momento
tus ojos darán forma a su garganta.


  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...