5 de mayo de 2016




Sólo el cuerpo sumergido por la incógnita
se despereza con el impulso de Goliat
entre los dientes.

Emerge el pulso sobre las moléculas 
del pozo,
-no había fondo-
te decía,
mientras tú bajabas la cabeza
emanando burbujas de duda.

Frente a la escena,
un cuervo negro como tu pupila nos observa,
preguntándose
en qué momento
tus ojos darán forma a su garganta.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...