17 de enero de 2017




No podrás admitir que después de tanto esfuerzo,
de tanta piedra,
tanto hielo nacarado,
alcanzaste la cumbre equivocada.

La fábula es así.

Tan cierta
como las magnolias que recogía de entre tus manos,
amarradas a mis dientes
[esa es la historia del origen de la selva]

¿Dónde habrá quedado (entonces) tal jardín de desaliento?

3 de enero de 2017




La palabra es un ecosistema.

Cuando nombro á r b o l
(me) brotan raíces entre la pleura y las costillas,
anidan simientes de bosque
en la trastienda de la sílaba.

Si en cambio
mencionamos a i r e,
son las avispas,
quienes con el esfuerzo de su vuelo,
bautizan de significado
la autonomía de la molécula de oxígeno.

A g u a
(sin saber qué fue primero,
¿quizás la sed?)
para ver cómo la tierra se resquebraja,
tiembla,
 habla.

Puede que el
r í o
sea aquello que contiene a la palabra misma
(como un útero)
 a la que cuida, amamanta, limpia
y transporta
(cómo sino caminaría).



  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...