17 de enero de 2017




No podrás admitir que después de tanto esfuerzo,
de tanta piedra,
tanto hielo nacarado,
alcanzaste la cumbre equivocada.

La fábula es así.

Tan cierta
como las magnolias que recogía de entre tus manos,
amarradas a mis dientes
[esa es la historia del origen de la selva]

¿Dónde habrá quedado (entonces) tal jardín de desaliento?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...