28 de noviembre de 2008

El gesto de sentir (esbozando)

El placer del beso dado y recibido,
el dolor de la caricia rota del deseo,
la esperanza del mañana contada
en boca de la desdicha,
el gesto de sentir que a mi me toca.

27 de noviembre de 2008

Princesa de cuento

Deseo
Deseo que
Deseo que vengas
Deseo que vengas a
Deseo que vengas a salvarme
Deseo que vengas a salvarme de
Deseo que vengas a salvarme de esta
Deseo que vengas a salvarme de esta torre
Deseo que vengas a salvarme de esta torre de
Deseo que vengas a salvarme de esta torre de marfil.

26 de noviembre de 2008

21 de noviembre de 2008

Oido

Sufro al oir la sirena
apresurada de las ambulancias
pensando a cuantos que
las siguen se les encoge el corazón.
Es, entonces, cuando suena el lloro
que la palabra no calma ni logra menguar
y el suspiro que aterra a quien lo exhala.
Aparecen los recuerdos sonoros
entre el temblor de manos,
el sudor de la sangre fría,
el querer haber sido sordos
condenados a no rememorar
aquella voz que nos acariciaba los días
y que nos cubría de amor por las noches.
Ahora, destinados al vacío,
el mundo pierde su sentido
y las sirenas seguirán llenando los rincones de la calle,
aceleradas, enloquecidas, gritando:
sálvese quien pueda.

20 de noviembre de 2008

Gusto

He recordado el sinsabor de las mañanas en las que el cuerpo se levanta dolorido por haber dormido y no haber soñado. Mañanas (casi noches) donde la taza de café medio vacia espera en la cocina, agria y amarga, sabemos que la tomaré sola (no sin azucar, no, de alguna manera habrá que endulzar estar sin compañía), la tostada morada a la izquierda, la televisión que suena en el salón, esa que nadie oye, las preguntas al aire sin respuesta acerca del tiempo (¿lloverá?).
Había olvidado hasta entonces el mal sabor de boca que deja desayunar a solas, fumar a solas...y es que la soledad puede masticarse cuando las mañanas comienzan siendo noches.

13 de noviembre de 2008

Tacto

Que hablen mis manos, espalda, piernas y pechos.
Que se posen y descansen sobre ti los resquicios de
mi cuerpo cansado de andar, sostener y tocar.
Tumbate, que me voy a dormir en tu espalda,
que la necesidad de perder el tiempo me abruma
y me nubla los días (con sus tardes y noches).
Para quien no lo sepa,
lo mejor que nos pasó fue que
nuestras pieles se conozcan,
hablen
y se echen de menos.

4 de noviembre de 2008

Vista

Nunca ví unos ojos que escondieran un niño de sonrisa imperfecta . Me enamoré de ti -de tus ojos-, me anexioné a ellos con el tiempo y ahora juego con el niño a la pelota mientras el paso de los días nos hace más viejos y nosotros, sordos, intentamos enderezar la sonrisa impefecta del chiquillo.
Y es que no solo esos ojos esconden una infancia sino que, cuando el niño duerme placidamente cansado de tanto jugar y batallar, yo me acicalo el flequillo mientras te sonrío y te digo, saltando: estamos listos, ¡vamonos!

3 de noviembre de 2008

Olfato

Respirar, a veces, se convierte en un suplicio si tu olor no se resbala por las esquinas de mi nariz.

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...