22 de marzo de 2013

Escribo lo que no puedo gritar, lo que no te puedo decir. Como contarte que no se dormir en una cama tan pequeña, sola, en la que inconscientemente mi pierna sigue buscándote a mitad de noche para saber que estás, que simplemente estás.
Como no decirte que me rompo cada mañana cuando no veo tu sonrisa, ni tu abrazo define el color de mis días. Ya no hay sábados con olor a café, ni con la música a tope que se oye desde el fondo de la casa, ni sonrisas que me esperen a la llegada del trabajo. Ya no hay pizarras, ni versos, ni tengo a quien dedicarlos.
No se explicar como duele, he cambiado besos por pañuelos, despertares por noches eternas. Y aún sigo sin poder gritar.
No se como vivir fuera de tu cuerpo, fuera de tu casa, fuera de nuestras miserias.
No hay nada más duro de asumir que saber que eres tan solo un recuerdo.

18 de marzo de 2013

Tu amor es en vano

Hace sol. Acabado el cigarrillo que acompaña al café, he decido olvidarme de ti. No estoy dispuesta a asumir la espera que conlleva tu quizás, tus dudas y el mar de indecisiones en lo que te has convertido. Has llegado tarde, amigo, decidí hace años dejar de esperar de los demás y ahora, ante eso, no cabe vuelta a atrás.
Se caminar sobre las armas de doble filo pero ahora no quiero. Este es mi momento, solo mío y no voy a compartirlo. Andaré sola por las calles, sin tener a quién agarrarme pero eso, ahora,  no me da miedo. Buscaré mi casa, mi vida y mi hueco. Llenaré mis días como bien pueda, quiera o me dejen pero tú ya no formarás parte de ellos. 
No me gusta el dolor impuesto, no se manejarme con él y es por eso por lo que hoy comienzo a construir la ventana tras la puerta que cerraste. Ahora sí, ahora lo digo bien alto: es la hora de comenzar a sentir, lo que sea pero a sentir, de soñar, lo que sea pero a soñar...es hora de alejarte, del todo, para que no vuelvas más.
Hoy comienza mi vuelo.

Buen viaje.

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...