28 de junio de 2015

Usos y utilidades de un paraguas



Me he sentado a ver 
el diseño de la lluvia que esculpe, 
con violencia, 
el tronco oxidado de los árboles.

He configurado 
la derrota del relámpago
en vuestro acto reflejo
de encoger los hombros
cuando chispea.

Fingís no hacerlo.

Como cuando se cae 
la última hoja del otoño
con desprecio 
acogéis el primer fruto de la primavera.

No os vanagloriéis.

Vosotros abrís paraguas
como un rescate.
Yo,
por el poder que tiene reconducir la trayectoria de la lluvia.

11 de junio de 2015

Ritual para vestir una momia




Tragué la luz de las velas por ti,
mi amor,
cuando aún se contoneaban
al compás del temor
de quien presiente 
cómo la muerte colma de azufre 
las ventanas roídas de una habitación.

Se desvanece la vida de tu rostro
mientras observo
 -de reojo-
el luto que me espera.

He preparado el vestido
con tu último aliento anudado,
 aquí,
 en mi espalda.
He tapado mi cabeza,
trenzado mi llanto para que no grite,
llevo el velo austero
difuminando la mirada,
mientras te alejas,
te alejas,
te alejas...

Cerrado el ritual,
comienzo el camino descalza
y el paisaje de la casa
se me va agrietando.

Busco el consuelo que no alcanzo
sumergiéndome en el foso de agua templada.
Yo regaré la tierra que te soporta.
Estoy condenada a no salir del pozo,
viva.







6 de junio de 2015

Nunca seré la novia de Jack Kerouac





Llevo la carcajada torcida de la vida
en la velocidad opaca de una máscara.

Mi sonrisa, 
mera arruga que divide en dos mi rostro,
busca su recuerdo tras los plásticos amarillentos
-como barrotes de una cárcel temporal-
de un álbum de fotos que nadie quemó.

Yo,
que traspasé fronteras,
recogí las flores de la cabeza de Janis
en aquel Woodstock del 69,
cuando la vida aún sonaba
y yo bailaba,
y yo bailaba...
Libre.

Me ha pasado una vida por encima,
me repito
mientras miro mis piernas con cierta nostalgia
y engraso sus radios,
por si alcanzar la meta así
fuera más rápido.

Necesitaré,
después de tanto tiempo recorrido,
 descubrir la señal que
me confíe la certeza de no estar en el camino
-equivocado-
hacia la muerte.

5 de junio de 2015

s/t




Imagino
la contorsión de perfecta 
de la hiedra que lucha 
contra
la impotencia de la pared que la sostiene.



  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...