9 de marzo de 2015

Indicaciones a Lázaro



Habitar el vestigio del temor
de no saber qué paso dar
hacia delante.

Plantearse,
entonces,
cómo
deshacer la incógnita.

¿Levantarse
y caminar?

Empezar coaccionando
 al zapato izquierdo
(que atesora el miedo)
para avanzar con desplante,
abriendo camino,
aniquilando cadenas.

 Obligar pues
al pie derecho
(que arrastra la desidia)
a imaginar que su contrario
ya llegó a la meta de la acción.

Prolongar la tersa incertidumbre
de cuántas zancadas
habrán de darse
para reconocer
que andábamos por una pared.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...