27 de julio de 2015




Hablo poco del destello que el dolor
provoca en los cristales de los Lunes.

Lo se.

No menciono,
en parte por despiste,
en parte por vergüenza,
 la caja de legañas que acumulo tras la almohada
y que desenfundo los domingos,
con resaca.

Lo se.

De cómo avanzó el silencio,
sólo las palabras que me crecen 
por debajo de las uñas
tienen la respuesta.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...