Al olor de Manuel.
El día que decidiste quedarte atrás
el tiempo también lo hizo contigo.
Desde entonces, cada día que pasa, es decir,
cada día que supero al anterior,
una circunferencia me crece en la cintura.
No siempre ocurre,
hay espacios en los que cabría más de una mano
entre una anilla y otra.
Podrías caber tú.
Podría también crecer un árbol
¿no seré eso yo?
¿un árbol sin hojas?
El día que decidiste quedarte atrás
también cambió la vida,
ahora las tareas cotidianas son otras,
han adquirido otro matiz.
Sigo lavando la ropa pero
ahora sostengo la labor desde
la conciencia de quien retira un olor para que jamás vuelva.
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