A Manuel y la casa con vistas de la Casería.
Todavía es verano en la casa que nunca tendremos.
Entrará el poniente removiendo la cortina,
la arena acabará posada,
tímidamente,
sobre el alféizar de la ventana
donde Serafín toma el sol a las siete de la tarde.
Todavía es verano en aquella cocina
donde el levante seca el pan
y las hormigas buscan camino hasta el desagüe
los días en los que las sábanas se secan en un instante de viento.
Nunca sabremos si esa casa será capaz de soportar todo el peso del vacío
de todos los sueños que hemos nombrado
pero no se han cumplido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario