26 de febrero de 2017



En ocasiones me sorprendo masticando piedras.
Frente al espejo.
Por la calle.
Siempre desnuda.

Mastico piedras
y aparece un río en mis entrañas,
caudal de saliva que perece,
estanque de petunias en primavera.

[Mi estómago es una pecera de colores]

Duermo en la tierra.
Duermo en la tierra llena de hojas,
mi piel guarda los destrozos,
mi cuerpo es un edificio en el que nadie quiere vivir.

En ocasiones bebo cristales de agua dulce,
de tus manos en la que crecen vientos de levante,
bebo.

Hay golondrinas que hacen casa entre mis uñas,
vuelan lejos,
son puntos de horizonte que jamás entenderás
(pero que yo sí).

Cargo con las piedras entre los dientes,
con la tierra entre los poros,
con cristales en la lengua.

Y no te culpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...