23 de septiembre de 2015




No quiero salvarme
del desprecio con el que tratas
mi ropa
minutos antes de que descubras la herida.

La clemencia que creció
a la altura del vestido
tergiversa los caminos de mi cuerpo
frente al viento.

Sopla dentro.
Me verás
arder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...