"ya no se con que inocente excusa pasar por tu casa"
Ojala tuviese la valentía de llenar mi mochila de bártulos inútiles si lo único que quiero es sentarme enfrente de tu casa y esperar a que salgas para mirarte. Te seguiría a hacer la compra, a dar un paseo. Te vería andar, saber que aún te mantienes en pie, me acercaría un poco para olerte (¿hoy hueles a kiwi o mango?), cerraría los ojos para olerte mejor...pero tu ni me verías. Entraría en la cafetería y me sentaría en una mesa donde mirar como mareas el cafe de tanto darle vueltas y vueltas. Y no te hablaría, ni te ofrecería pasar el día aunque me estuviese muriendo de ganas. Solo te miraría, en la distancia una vez más, para no romper la magia de lo cotidiano.