24 de octubre de 2008

Sin titulo


No soporto el dolor de algunos días,
ni el maldito olor amargo de tu ausencia.
Es entonces cuando siento que
mi cuerpo es un armario cerrado.

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...