12 de octubre de 2008



No les quedó mas agua
que beber que las lágrimas
que brotaron de sus ojos.
Ahora son felices.
Que nadie lo dude.
Que nadie les toque.

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...