Quedó atrás el tiempo en que,
sembrando tempestades,
recogí el fruto agrio
de los cerezos en invierno.
Querida Lola, amor mío, hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...
No hay comentarios:
Publicar un comentario