Supongo que cuando el espejo no te ofrece lo que necesitas, o lo que quieres ver, empiezas a mirar para otro lado, como distraída y sin querer encuentras aquello que sorprende. Yo encontré al hombre de las 5 sonrisas.
1. La sonrisa de cuando despierta y no sabe que sonríe. Solo dice buenos días guiñandote un ojo y entonces te abraza casi con la sonrisa en la mano.
2. Sonrisa pícara. No sabe si va a conseguir algo pero por si acaso esboza una pequeña sonrisa, se pone tierno, mira al suelo y luego te advierte, como si no lo supieras, que viene la sonrisa mayor.
3. La sonrisa mayor es esa que ha pasado de ser pícara a ser un acto como tal. Te está sonriendo, es consciente de que ha conseguido lo propuesto. Le ha robado protagonismo al mundo y él ni se ha enterado.
4. La cuarta sonrisa, que por ser cuarta no tiene menos mérito, suena más a risa medio contenida. Dura poco, tal vez varios segundos pero ¿ es acaso la felicidad constante?
5. La última sonrisa se produce entre sabanas y cuando el final de algo se acerca. Es un poco más valiosa porque supongo que mi colaboración es más palpable (y me encanta).
Cuantas veces te he mirado pensando que ojala te me aparecieses cada día en los espejos. Que tu sonrisa destroce el mundo. Ya va siendo hora.
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