En la huella de tu voz
ha nacido un manantial de agua corrupta.
Una familia de líquenes lucha por abrirse paso
entre la tosca oscuridad
del pozo.
La lluvia que persiste desde entonces,
transforma el blanco impoluto
de tu voz,
en óxido.
No ha pasado tanto tiempo,
dicen quienes no comprenden
tu sonido a catedral inmensa.
No hay tanta niebla entre los pinos,
replicaré.
Remo a la contra
sobre este viento de volumen imperfecto
que se disipa al darle alcance.
[como tú]
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