19 de abril de 2014




Cuando llegó hasta nuestra boca la sed con la que no contábamos,
perdimos las manos buscando agua
bajo el suelo de alquitrán de esta ciudad,
como esperando que un golpe de suerte acabara,
en seco,
con todo el dolor que podíamos provocarnos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...