10 de noviembre de 2012

El ápice del vuelo

Agárrame la mano y salta.
Cógeme por la espalda y respírame.
Sueña.
No quiero que encontremos límites.
No los hay.
Para ti.
Para mi.
Para nosotros.
Levántame el vestido.
Fóllame con ansia.
Con alevosía, con adicción.
Aráñame el alma y mastica mi corazón.
Atácame por el costado.
Desnúdate.
Desnúdame.
Mira todo lo más lejos puedas.
Allí nos perderemos.
Llora, ríe, grita, corre, quédate sin aliento.
Sonríe, mucho, más, más, más.
Mírame, a los ojos.
Mírame así.
No dejes de hacerlo.
Ahora sí, vuelve a agarrarme de la otra mano.
Salta.
Asómate.
¿Ves eso?
Es el vacío que queda bajo nuestros pies.
¿Eso que sientes?
Estás en el ápice del vuelo.
Disfruta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...