28 de septiembre de 2010

s/t

No digo que me entiendas, solo digo que me quieras hoy que aún se que sigo viva, que me quieras ahora que se que aún puedo respirarte. No me importa lo que suceda mañana porque mañana quizás seamos otros y entonces tendré que volver a preguntarte tu nombre, a oler tu aroma, a tocar tu piel como si ella me fuese desconocida. Solo digo que tal vez tengas que volver a mirarme a tu manera, muy al fondo, muy adentro para sacarme de ahí de donde anduve escondida esos años y cogerme la mano muy fuerte y obligarme a ir a tu terreno para comerme con los ojos cuando me miras a escodidas y finjo no enterarme. Deberás tocar cada palmo de mí, tendré que tocar el cielo con la frente, salir corriendo y volver hacia ti soñando que aún me esperas a final de andén. Ya sabes, vivir cada día como el primero y el último. Tendrás que decir la primera palabra que acabarás tapando con un beso por miedo a verme temblar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...