1 de mayo de 2013

Mientras tu te ponías de farlopa,
yo jugaba a ponerme guapa.
Entrábamos al bar agarrados de la mano
meneando nuestro culo entre la gente.

Al final de la noche,
te buscaba en la esquina de la barra donde siempre te encontraba,
codo clavado, brazo en alto,
dale duro, decías,
"nena, hoy vamos a ver amanecer."

Y yo, ilusa, pensaba que había comenzado el calendario de puestas.
Si, algunas veces fueron de sol.

Creímos ser los reyes,
creímos ver reducido el mundo a sus cenizas,
postrado a nuestros pies.
Creíamos tanto y creamos nada...
que ahora,
en esos bares donde había alfombras rojas,
nos tratan como a indigentes.
Tú, mendigando la farlopa.
Yo, el resquicio de una copa donde ahogar esta desidia que no entiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...