28 de octubre de 2012

27 dicen que es un número mágico. Yo, lo se

Mi cuerpo decidió ese día que tenía que quererte y pasaron varios meses hasta que la valentía partió en dos mi vida para regalarme a ti. Sobraron minutos, bastaron 7 segundos, para comprender que eras tu y, solamente tu, quien debía llenarme cada uno de los rincones destartalados de mi día a día.
No quiero comprender lo que sucedió en nuestro cruce de miradas, no necesito entenderlo para creer en nosotros, un nosotros que es inmensamente grande. Por primera vez en mi vida el infinito no me da vértigo porque se que tu eres equilibrio que andaba buscando.
Son tus manos las que crean mi cuerpo a cada palmo que recorren y, mientras eso sucede, yo voy reconociendo partes que si quiera sabía que existían porque, solo tu, eres capaz de inventarlas.
No entiendo los amores a primera vista, jamás pensé que eso pudiera existir pero, no creas que nosotros somos tan simples como eso. Nuestro amor no fue a primera vista, nosotros rompimos nuestras vidas con la primera sonrisa.

Gracias por existir y gracias por dedicarte a mi. La vida nunca se portó tan bien conmigo. Eres parte de mi y te quiero inmensamente, tanto que estas palabras me parecen pocas para definirte/nos.

Solo agárrate fuerte, a mi espalda a poder ser. Esto acaba de empezar.

¿Te vienes?

El cielo está más cerca de lo crees.

¿Te animas a descubrirlo conmigo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Querida Lola, amor mío,  hoy hace veinte años que te fuiste. Cada día y cada noche he pensado en ti, y he soñado contigo. Jamás habrá un s...