23 de julio de 2011

Del techo, una pantalla de ciencia ficción

Me tumbo boca arriba a media tarde, media noche o media mañana para observar en el techo la película de Súper 8 de todas las vidas que no tengo. En mi primera vida viajo en un coche descapotable antiguo por carreteras al borde del mar. Me sujeto el sombrero y dejo que la melena se pelee con el viento mientras sonrío y cierro los ojos pensando que no importa allí donde vaya porque lo que realmente me importa es no bajar del coche salvo para mojarme y sentarme a contemplar el mar. Y tarareo la música que suena, muy bajito, casi imperceptible...y no dejo de sonreir. No hay nudos en la garganta, solo el olor a salitre que me impregna la piel, la ropa...

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